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Consejos para dormir mejor en invierno

10 de diciembre de 2018

Es invierno, las temperaturas son más bajas, en muchos sitios hace frío y necesitamos tomar medidas para aumentar nuestro confort y favorecer nuestro descanso. ¿Cuántas veces te has despertado con frío en mitad de la noche? ¿O con demasiado calor porque la calefacción estaba muy fuerte? ¿Sabes qué ropa de cama es mejor para regular la temperatura? En Buensueño queremos ayudarte a dormir bien en invierno y por eso hemos recopilado unos consejos y facts interesantes con los que podrás conseguirlo.

Es mejor usar mantas y bajar la calefacción.

Lo importante es que el cuerpo esté a una temperatura adecuada. Si ponemos la calefacción muy fuerte, la temperatura de la habitación será demasiado alta y eso provocará sudores, calor excesivo y, en resumen, incomodidades que afectan a la calidad del descanso. Lo mejor es poner dejar la calefacción sobre los 18-20ºC, usar mantas y llevar un pijama que no sea demasiado grueso. ¿Por qué? Muy fácil. Si notamos calor durante la noche, nos destaparemos de forma inconsciente para regular la temperatura sin interrumpir el sueño.

Tampoco hay que pasarse con las mantas. Demasiado peso sobre nuestro cuerpo dificulta nuestros movimientos y puede resultar en un sueño menos reparador.

Acondicionar el dormitorio para el invierno es muy sencillo.

Revisa tu colchón.

Si tu colchón tiene un lado preparado para el invierno, ¡úsalo! Este lado suele ser de un tejido más calentito que el lado de verano y, posiblemente, la sensación de firmeza sea menor ya que buscamos una sensación de acogida más mullidita que “abrace” al durmiente.

Escoge las sábanas a conciencia.

Si vas a dormir con la calefacción encendida, la temperatura exterior se va a mantener estable durante toda la noche, por lo que igual no es necesario que uses las sábanas de franela más gruesas que hay en el supermercado.

El material de tus sábanas puede ser determinante a la hora de determinar el nivel de confort térmico. Por ejemplo, la seda mantiene el calor a la vez que evita que se acumule la humedad y el algodón permite una buena circulación del aire y ayuda a controlar la sudoración.

Calefacción sí, pero bajita.

Como ya hemos mencionado, la temperatura de la habitación debería estar entre 18-20ºC y, según el tipo de calefacción, hay que vigilar la humedad en el ambiente. Un buen truco es programarla para que se active y desactive a horas concretas y aprovechar el calor residual.

Si tu calefacción hace que te despiertes con la garganta muy seca pero hace demasiado frío para no usarla, es posible que debas plantearte comprar un humidificador.

Consejos para dormir mejor en invierno.

El principal problema a la hora de conciliar el sueño cuando hace frío es… Bueno, el frío. Ahora bien, no nos podemos pasar con el calentorcito porque entonces sudamos y es peor. ¿Y qué se puede hacer antes de dormir para entrar en calor pero sin pasarse? Pues aquí os dejamos algunas ideas:

Pies calentitos

¿No os pasa que si tenéis los pies fríos es como que tenéis frío en general? Es un poco culpa de nuestro cerebro pero no quita que, con los pies fríos, es más difícil dormirse. Lo suyo es hacerlos entrar en calor con una bolsa de agua caliente o abrigando esa zona un poco más. Algo que permita que luego se estabilice la temperatura de forma fácil ya que, una vez los pies entran en calor, el resto del cuerpo se regula rápidamente y la sensación desaparece y se hace innecesario el extra de calor.

Ducha caliente

El agua caliente de la ducha nos relaja y hace que suba la temperatura corporal. El inconveniente es que si la habitación está demasiado fría, podemos perder este calor rápidamente.

Cena ligera pero caliente

Una sopa o, tras la cena, tomar una infusión van a ayudar a subir la temperatura corporal y eliminar la sensación de frío más rápidamente.

¡Ojo! Cuidado con el café y algunos tés, pues la cafeína y la teína pueden provocar insomnio.

Ejercicio ligero

Esto viene bien todo el año ya que relaja los músculos y oxigena el organismo pero, en invierno, además, ayuda a entrar en calor. Es importante que el ejercicio sea suave, pues queremos subir la temperatura pero no acabar sudando.

Crea tu espacio

Si duermes en pareja y tenéis percepciones del calor muy distintas lo mejor es dejar los lados de la cama muy bien definidos y ajustados a cada persona. ¿Te da calor muy rápido y tu pareja es más friolera? Su lado debería tener alguna manta extra y, a lo mejor, tú deberías usar un pijama más ligero.

¡Y hasta aquí nuestra recopilación! Como siempre, desde Buensueño os queremos recordar la importancia que un descanso de calidad tiene en nuestras vidas. Esperamos que durmáis muy bien este invierno y el resto del año.

¡Buenas noches!